World of Warcraft Vs. Novia

¿Serías capaz de anteponer las horas que te pasas jugando a tu videojuego favorito a tu novia? Te atreverías a escribir una carta con esas verdades que no le puedes decir a la cara? Pues eso mismo tenemos aquí, leedo lo que no tiene desperdicio, os vais a echar unas risas…

La carta está escrita de un gamer enganchado al WoW a su novia Ashley, toda una joyita por lo que se ve. Aunque parezca mucha letra, intentad leerlo que es muy gracioso:

He tenido mucho tiempo para pensar sobre nuestra última conversación, concretamente desde que acabaste con ella lanzando el teclado al monitor. Entiendo que estuviéramos ambos enfadados y que quizás dijéramos cosas que no pensábamos. Bueno, igual tu más que yo, considerando que yo simplemente te escuchaba acurrucado y temblando desde la esquina.

No pienso que sea, como tan elocuentemente gritaste, un “adicto al World of Warcraft”. He cometido, sin embargo, un montón de fallos, de los cuales me gustaría disculparme.

Siento haberte recogido tarde de la biblioteca. No sabía que cerraban a las 8, y siento que tuvieras que esperar fuera sola durante dos horas. Si te hace sentirte mejor, a pesar de su reputación, esa zona de la ciudad no tiene un índice de criminalidad significantemente mayor a la media nacional.

Tiene que considerar la situación en la que estaba. Estaba curando a un grupo de cinco jugadores, los cuales contaban conmigo para ayudarles a derrotar a Mekginner Thermaplugg y liberar a la ciudad Gnomish de Gnomeregan. Esas son las necesidades de cinco personas, en contraste a la tuya, una sola. (Nota: No estoy contando las necesidades de los habitantes de Gnomish, Ashley). Como dijo Spock una vez: “Las necesidades de muchos sobresalen sobre las necesidades de unos pocos. O de una”. Tú eres esa una.

Si hubiera mirado fuera para darme cuenta de que llovía a cantaros, igual hubiera tomado otra decisión. Aunque probablemente no.

También siento haber posteado esas fotos tuyas en foros, las que saqué cuando estabas un poco borracha. No tenía ni idea de que pudieras usar el PhotoShop para quitarte el sujetador. Fue una falta de juicio por mi parte, y lo admito libremente. También debería habértelo dicho antes de que la cadena de e-mails se nos fuera de las manos. De todas formas, odiabas trabajar allí.

También tengo algunas cosas que decirte y que deberías escuchar, desde que se te olvidó dejarme hablar antes de que empezaras a lanzarme cosas y destrozaras todo, me gustaría decírtelas ahora.

Ashley, nunca has querido compartir el Word of Warcraft conmigo, ni comprometerte un poquito.

El último mes, cuando mi madre tuvo un accidente de coche, llamaste y no solo me obligaste a ir al hospital para dar apoyo emocional – a pesar de saber muy bien que había reservado esa noche para pelear contra los trolls de los bosques en Zul’Aman. Cuando te dije que cogieras un taxi y que ya me uniría a ti en tres o cuatro horas, me soltaste un montón de improperios que hasta mi terapeuta encontró perturbadores. También te negaste a esperar hasta que acabara con el jefe águila, el que te recompensa con la pieza de armadura que he estado intentando conseguir durante meses.

De todas formas, mi madre salió bien del hospital. Muchos parapléjicos llevan vidas muy ricas y completas.

También, lo que me soltaste cuando estaba con una blood elf de nivel 64 en una habitación de el hostal Silvermoon City, que no era “enfermo y pervertido” ni que te “estaba engañando”. Estábamos haciendo role-playing. Que te llamara por su nombre de personaje aquella noche fue una pura coincidencia. No me gustaría que tu cuerpo fuera como el suyo. Los dos sabemos que es físicamente imposible para los humanos tener esas proporciones, y menos manteniendo todos nuestros órganos internos.

Sin embargo, en tu ataque de furia, entre las maldiciones y las blasfemias, dijiste algunas verdades. De hecho, las palabras que dijiste sobre compromiso, lealtad, y “estando ahí cuando alguien te necesita” han hecho mella en mi.

Ashley, cuando te regalé ese anillo y te dije que pasaría mi vida contigo, lo que no te mencioné, es que ocho meses antes, en la misión del nivel 10 “For the Horde”, ya había jurado amor lealtad y servicio a Warchief Thrall.

Ahora, con las puertas de Ahn’Qiraj abriéndose y la amenaza de la invasión Silithid apareciendo sobre Azeroth, aparece la llamada a todos los miembros de la horda para agruparse y plantar cara a la gran guerra. Un evento como este sólo ocurre una vez en la vida del Server, y no puedo abandonar honorablemente mi personaje en este tiempo de necesidad. Entiendo que me necesites a ti lado, pero, Ashley, la verdad es que, ahora mismo, la horda me necesita más que tu.

Vía Mcsweeney

~ por Flipp en 22 octubre, 2008.

5 comentarios to “World of Warcraft Vs. Novia”

  1. Flipa con el tío xD

  2. ES LA PEOR BARBARIDAD QUE HE LEÍDO EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!1 LO TENDRÍAN QUE QUEMAR VIVO!!!!!!!! ESO ES UN SALIDO!!!!!!!!!!! SI FUERA MI NOVIO NO SOLO LE HUBIERA TIRADO EL TECLADO A LA PANTALLA SINO QUE LE HUBIERA DESTRUIDO TODO SU TINGLADO INFORMATICO!!!!!!!!!!
    HAY Q VER QUE ASCO DE ADICTOS AL WOW!!!!!!!!!!!!
    POR DIOS!!!!!!! SI LA VIDA ES HERMOSA !!!!!!!! ESTO ES SOLO UN JUEGO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. ajajjja como me rei dios mio

  4. ajajajjajaja epic😄

  5. Me quede con la boca abierta !! Jajaja mira que juego wow pero no es para tanto !! hay que distinguir entre el mundo real y el mundo virtual😛

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